Cuando se es pequeño, se sueña con lo que se quiere ser de mayor. A medida que crecemos, perdemos las fuerzas para hacer esos sueños realidad.  Si confiamos en nosotros, ¿por qué dejarlos escapar sin intentar al menos?

De pequeño siempre soñaba con transmitir mis pensamientos a los demás. Mi afición siempre había sido los dibujos de la tele y la música. En el año 92 descubrí que esos dibujos tan característicos que tanto me gustaban y me ayudaban a formarme eran series de “anime” (o “mangas”, como se les conoce a todos los comics y dibujos procedentes de Japón). Me apasionó tanto ese mundo y la cultura japonesa, que ya soñaba con crear mi propia editorial, para comunicar y que todos conocieran esas series,  además de dar opción a que otros comuniquen y desarrollaran sus habilidades creativas.

Evidentemente, a los 12 años, no disponía de medios, pero eso no supuso un problema. Empecé a darle vueltas, y decidí hacer una revista “de y para” aficionados. Y así surgió un nombre: “MANGA LINE”. Inspirado en uno de los pocos fanzines de aquella época (Manga Zone) decidí crear un fanzine con esa cabecera. En Agosto del ’94 aparece el número 1 del fanzine Manga Line, y en diciembre de ese mismo año el nº1 de Mini MangaLine. Principalmente recogía artículos y noticias de series editadas en España, así como páginas de manga en japonés de otras. Para mi entorno eran “cosa de niños”, pero en el fondo les gustaba que lo intentara, pues veían que era feliz haciéndolo, y jamás me habían visto con tantas ganas de hacer algo hasta ese momento.

Recuerdo cuando llevé los primeros ejemplares del fanzine a las librerías Checklist, Rumbo Sur y Elektra de Sevilla como si fuera hoy. La calidad era pésima, en fotocopias, escrita a máquina, pero la ilusión con la que lo había hecho hacía que esa revista fuera el comienzo de un sueño.

Afortunadamente, la revista gustó, y duró 11 números. Este fue el primer paso, que me llevó al segundo: abrir la primera librería especializada en manga y anime en Sevilla: MangaLine Comics.

En el ’97 (8 de Septiembre), y con la ayuda de mis hermanos, ya que yo aun era menor de edad, ésta abrió sus puertas. Fue el primer contacto con el público de forma directa. Sin duda, la alegría con la que me levantaba para ir a la librería y las personas que acudían (que eran más que clientes) hacía que ésta fuera una de mis mejores etapas de mi vida.

Quizás el principal éxito de la librería fue el “tú a tú”, el saber lo que se vendía, el amar en lo que se trabajaba.

Pero en mi cabeza seguía la idea de crear la editorial, mi sueño verdadero…

LO + DE ESTA EPOCA

-La ilusión y ganas de querer cumplir los sueños, paso a paso, con constancia y paciencia.

-Creer y confiar en uno mismo.

-Aprender de negocios con atención al público, organizar eventos y comunicar con la gente.

-Las grandes personas que me ayudaron y que conocí. Siempre les tendré un gran cariño: mis hermanos, Antonio, Dani, Sergio, Roberto, Marina, Jose, Sonia, Jose Antonio, Ana, Fátima, Manolo, Mariela, Raúl, Migue, Jesús, Gerardo … y muchos más! Gracias a todos por haber formado parte de esta época.

 

LO QUE SE HA APRENDIDO DE ESTA EPOCA

-A confiar y no dudar de lo que se desea hacer, pues lo que nos proponemos con ilusión, se cumple, si ponemos los medios para ello y no olvidamos la esencia de nuestros sueños.

—-Si queréis participar dejando vuestra impresión sobre esta época y cómo la vivisteis interna o externamente, adelante, dejad vuestros comentarios y material gráfico—-

Twitter: @mangaline (#mangaline)

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